Reseña «¿Estamos okey?», de Nina LaCour

«Me pregunto si hay una corriente secreta que conecta a la gente que ha perdido algo. No en el sentido en que todos pierden cosas, sino en el que te deshace la vida, te deshace a ti, de modo que cuando miras tu rostro, ya no es tuyo».

Título: ¿Estamos okey?
Título original: We are okay
Autora: Nina LaCour
Idioma original: inglés
Traductora:
Año de publicación: 2023
Editorial: Penguin
Género: young adult
Tags: depresión, soledad, LGBT+
Número de páginas: 216
Precio: 10.95 €

Inicio del libro:

«Antes de irse, Hannah me preguntó si estaba segura de que me encontraría bien. Ya había esperado una hora después de que cerraran las puertas por las vacaciones de invierno, hasta que todos, excepto los cuidadores, se habían ido. Había doblado una carga de ropa, escrito un correo electrónico y buscado en su enorme libro de psicología las respuestas a las preguntas del examen final para ver si las había respondido bien. Ya había agotado los pretextos para matar tiempo, así que cuando dije: «Sí, estaré bien», no tuvo más alternativa que intentar creerme».

¿De qué trata?:

En una universidad de Nueva York, Marin espera a que su mejor amiga Mabel llegue de visita desde California. No se ven desde que la primera se marchó dejando atrás su antigua vida. Nadie sabe la verdad sobre aquellas semanas finales. Con la llegada de Mabel, Marin se verá forzada a enfrentar todo aquello que se quedó sin decir y lo que pasó.

Vale, ¿y qué me ha parecido?:

¿Estamos okey? es una novelita corta que en poco más de doscientas páginas encierra una gran historia.

La trama no está llena de giros ni es ambiciosa, pero los sentimientos de Marin, la protagonista, lo que ha vivido y está viviendo, sí. El libro está escrito de forma muy bella y las descripciones son muy visuales y bonitas, de eso que lees sabiendo que tienes delante una historia muy especial.

«La miro. Le deseo todo lo mejor; un taxista amigable y filas cortas cuando pase seguridad. Un vuelo sin turbulencia y un asiento vacío junto a ella. Una Navidad hermosa. Le deseo más felicidad de la que pueda caber en una persona. Le deseo el tipo de felicidad que se desborda».

La autora consigue transmitirte la soledad y depresión de Marin a través de detalles muy cuidados, como la descripción de su habitación, lo que dice y, sobre todo, no dice, lo que come o los recuerdos que vamos conociendo a cuentagotas. Su historia es dura y desde el principio sabes que hay algo más que acabará saliendo a la superficie.

Podría decirse que hay tres puntos importantes en ¿Estamos okey?: el presente de Marin, su relación con el abuelo (eje fundamental del libro) y su relación con su mejor amiga, Mabel.

¿Estamos okey? es una novelita corta que en poco más de doscientas páginas encierra una gran historia. Fotos: Cintia Fernández

La inminente llegada de esta última a la residencia de estudiantes en la que vive Marin es el punto de partida para saber más sobre su historia. Así, página a página, conocemos el presente de la relación entre ambas, que llevan meses sin hablar después de que Marin se marchase sin dar explicaciones y nunca respondiese a los cientos de mensajes de su amiga.

«Ella pela una naranja, la separa en mitades perfectas y me da una. Si pudiera usarla como una pulsera de la amistad, lo haría. En lugar de eso, la trago gajo a gajo y me digo a mí misma que significa aún más de esta forma. Masticar y tragar en silencio aquí con ella. Probar lo mismo en el mismo momento».

Pero también conocemos su pasado. Aquellos recuerdos de Marin con Mabel en California son como un pequeño oasis en un presente duro y algo descorazonador, del que me hubiese gustado saber más, una novela entera sobre ellas dos y su historia de amor.

«Con nuestros jeans desabrochados y los dedos de Mabel rozando el elástico de mi ropa interior, dijo:
—Si nos arrepentimos de esto mañana, podemos culpar al whisky.
Pero el cielo se atenuaba de negro a gris: ya era mañana. Y yo no me arrepentía de nada».

En cuanto a la relación de Marin y su abuelo, la vamos descubriendo poquito a poco, como las capas de una cebolla (lágrimas incluidas): recuerdos completos a veces; otras, meros detalles, hasta que al final tenemos el puzle completo y entendemos así las circunstancias actuales de Marin, cómo ha llegado a la situación en la que se encuentra en aquella habitación compartida de Nueva York en la que apenas tiene objetos personales.

Mi gran pega con ¿Estamos okey? no es con la historia en sí, sino con la edición española, una traducción al español latino (supongo que para ahorrar costes); así que la narración me ha chirriado un poco y encontrarme ciertas palabras o un tratamiento de usted me sacaba a veces de la lectura. La edición, además, tiene un montón de erratas. Y el título ni siquiera tiene sentido (¿Estamos okey?) teniendo en cuenta que a lo largo del libro no se dice ni una sola vez; en cambio, se repite el «Estamos bien». Bien.

👉 En definitiva, ¿Estamos okey? es un libro melancólico que habla de la depresión y la soledad, también de amor y de amistad, de muerte y trauma y superación, de familia, a través de una protagonista a la que tienes ganas de abrazar todo el rato y cuidar mucho hasta que realmente esté bien.

Si tienes curiosidad, puedes leer las primeras páginas en este enlace.

[El cuadro de la cabecera es Naturaleza muerta con cesta y seis naranjas, de Van Gogh].

Publicado por Cintia Fernández

Leo, escribo, corrijo. Y vuelta a empezar.

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