Esta sí que es una novela de terror para la spooky season.
Comerás flores tiene uno de los mejores inicios que he leído: dos páginas tremendas, dolorosas, tan bien narradas que da envidia saber hacerlo así. Y es que la manera de escribir de Solla es bellísima y muy evocadora; usa muchas metáforas, todas certeras, poéticas, inusuales, y hace arte de situaciones cotidianas.
Se me llenan los mofletes de nostalgia. Nostalgia anticipada, porque aún no sé qué echo de menos, qué me falta, qué me sobra si yo no tengo nada. ¿Cuánto hay que perder para no tener nada?

Título: Comerás flores
Autora: Lucía Solla Sobral
Año de publicación: 2025
Editorial: Libros del Asteroide
Género: contemporánea
Tags: maltrato psicológico, duelo, amistad
Número de páginas: 248
Inicio: «El día en el que mi padre murió, hacía sol y yo tenía hambre. Mi padre murió y bajé a Frida a hacer pis. Mi padre muerto y yo lavándome el pelo, eligiendo pendientes, probándome blusas. Ese día tuve que comprar el pan exactamente como cada día, ni muy tostado ni muy crudo, tender la ropa a la vuelta del tanatorio y ponerme los retenedores antes de dormir».


