El primer libro en el que me reconocí de verdad fue en «Mil veces hasta siempre», de John Green, donde su prota sufre una fuerte ansiedad (y trastorno obsesivo compulsivo) y el autor muestra casi a la perfección el hilo de pensamientos de una persona con ese desorden. Yo acudí a terapia por primera vez hace quince años, cuando todavía los problemas mentales se trataban como secretos de estado y estaban llenos de prejuicios.
