Hablando con autores noveles, me he dado cuenta de que a muchos les cuesta diferenciar entre una escena y un capítulo. Y, como todo en esta vida, una vez que sabes lo que es cada cual, parece una tontería, pero, de primeras, puede resultar confuso. El resultado es que te pones a narrar y narrar sin saber distinguir entre uno y otro, lo que influirá en la propia estructura de la historia, en su ritmo y, por tanto, en la experiencia lectora.
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Cómo reproducir la risa en una novela o relato
Y es que la risa no es una mera onomatopeya, sino una experiencia que va más allá del plano sonoro. Mi consejo es olvidarnos del «Jajaja», a no ser que los personajes estén escribiéndose por mensaje, ya que empobrece la narración. Son mejores opciones las fórmulas que introducimos en las acotaciones de los diálogos, en la propia narración, como «Se rio», «dijo riéndose», «añadió con una risilla» o lo que más te apetezca.
La importancia de equilibrar las escenas
Ten en cuenta que, cuando nos detenemos en una escena, es nuestra manera de decirle al lector, sin decírselo directamente: «Eh, atento, que esto es importante». Y una escena es importante por cómo nosotros, como autores, se la vendemos al lector: no solo porque ocurra algo especial o trascendental, sino por cómo la adornamos, como la mostramos, cómo decimos las cosas y el tiempo (las palabras) que le dedicamos.
Propuesta editorial: qué es y cómo hacer una
La propuesta editorial es una invitación a leer tu novela, por eso, además de aportar información sobre la historia pero también sobre quién eres tú como autor, no está de más que sea visualmente bonita. Que entre por el ojo, vamos, pero también que tenga una redacción cuidada y que la información que contenga esté a la altura de tu obra.
5 consejos para escribir en primera persona
La primera persona es mi favorita no solo a la hora de escribir, sino también a la hora de leer. Desde ese punto de vista, el «yo» del personaje, vivimos la historia como si fuésemos él, y resulta más fácil empatizar y ponernos en su piel.
Así, es como si leyésemos una entrada de su diario o nos metiésemos de lleno en su cabeza. Vemos, oímos y sentimos lo que el personaje ve, oye y siente, conocemos lo que ocurre desde su perspectiva. Es el punto de vista más cercano al lector.
