Nerea Bayón: «Escribir desde el punto de vista de una niña es hacerlo sin filtro y con la honestidad por delante»

Hace un par de años, recibí un manuscrito para corregir muy especial: una novela protagonizada por una guaja asturiana, a principios de los años 2000, en la que se hablaba de cosas serias y duras desde la inocencia de esa niña.

Reseña «Conversaciones entre amigos», de Sally Rooney

«Conversaciones entre amigos» me parece un libro de esos que inspiran y motivan para sentarse a escribir e intentar conseguir (al menos en un 1 %) transmitir lo que Rooney logra con su forma de narrar. Lo hace de una manera en la que parece que todo lo que ocurre en la historia es real y ella tan solo se ha limitado a describir lo que ve.

Reseña «Rapacinos», de Nerea Bayón

Está contada en primera persona por una niña de once años, durante esa época entre ser una cría y una adolescente, pero no es un libro infantil. La inocencia de Nita, la prota, impregna la narración, y es una historia amable, pero también tiene partes agridulces, algunas muy amargas, como la realidad. Precisamente que esas cosas más duras las cuente una niña de manera tan natural las hace más realistas y dolorosas.

Reseña «Ryan y Avery», de David Levithan

La novela sigue a Ryan y Avery a lo largo de diez citas, sin orden cronológico, y yo hubiese leído diez no, cien citas más. La historia y su relación son tiernísimas, tanto que me ha dado mucha pena terminar el libro y no saber más de ellos. Ha sido una sensación parecida a la que tengo al leer y ver Heartstopper.