Mientras lo leía tenía la sensación de que, de alguna manera, Fátima se había colado en mi cabeza y había escrito mi libro ideal, con absolutamente todos los elementos que me gustan: amigos de la infancia que se enamoran poquito a poco, a fuego lento, protagonistas LGBT, perros, hermanos, familia, pueblito y detalles de su isla (Gran Canaria), folclore, con momentos de esos que te estrujan el corazón, con momentos de llorar, con momentos de reír con ellos, de sonreír como una boba, esa amistad de verdad, ese amor desde el principio, la forma PRECIOSA en la que está escrito (de alucinar aún más)…
