«El miedo es horrible. Te paraliza, te obliga a esconderte. Así que cierras la ventana porque mirar lo que hay sabiendo que nunca será para ti es duro, es demasiado doloroso».

Título: Todo lo que soy contigo (Winter Falls 2)
Autoras: Fátima Embark y Virginia Cavanillas
Año de publicación: 2024
Autopublicado
Género: romántica
Tags: identidad, found family, salud mental
Número de páginas: 450
Inicio: «Dani se sitúa junto a su jefe y apoya los codos en la barra. Desde esa posición privilegiada, tiene una vista perfecta del Happy Ending».
Qué historia tan dura pero preciosa y especial, de esas para recordar, de esas que me hubiese gustado escribir. Todo lo que soy contigo es lo que es (MARAVILLOSA) gracias a unos personajes memorables, Dani y Taylor, que se van a quedar conmigo siempre.
Metida de lleno en mi aventura de «Voy a leer todo lo que escriba Fátima Embark» (después de Antes de que te quiera y Todo lo que no sabes de mí), le tocó el turno a la serie Winter Falls, que empecé por el segundo: gané un sorteo que hizo Fátima, donde podía elegir el ebook que quisiera de sus obras, y le pedí recomendación. Y ella me recomendó a Dani.
Todo lo que soy contigo habla de salud mental (la conversación entre uno de los protas y su psicólogo me pareció maravillosa: «—Habrá que adivinar quién te lanzó al medio del mar y trabajar en ello, pero lo más inmediato es subirte a la pasarela. Ponerte a salvo. —¿Cómo? —Pidiendo a los que están arriba que te tiendan una mano. No está mal pedir ayuda. Es más, es uno de los actos más valientes que hay»); de identidad, de ser uno mismo y lo que a veces cuesta algo que, en principio, debería ser fácil, solo ser; de esas personas que nos encontramos en el camino y que son más familia que la familia de sangre.
Dudas, miedo, cautela. Eso ve en sus ojos. Reconoce al chico asustado debajo de la coraza de músculos y mal humor en la que se refugia. Cuando llevas toda la vida asustado sabes reconocer a los tuyos.
Con una narración intensa (en el mejor de los sentidos) y bellísima, las autoras consiguen meterte de lleno en la cabeza de Dani y de Taylor, en sus espirales de pensamientos, en su deseo por el otro, en sus momentos más oscuros pero también en esos luminosos. Hacía mucho que una novela no me hacía sentir tanto, que no me transmitía tanto. Se me ha encogido el corazón, he llorado y, sobre todo, los he querido mucho.
En su cabeza solo puede oír el eco de su propia voz diciendo ese «Creo que me estoy enamorando de ti». No puede escuchar la respuesta de Taylor porque el silencio no se oye.
Por un lado tenemos a Taylor, que ha regresado a Winter Falls después de años fuera, vive con su mejor amiga Miley y trabaja con Dani en el pub. Es muy serio, también muy borde, y, según Dani, se parece a Thor. Taylor, que arrastra de un lado a otro sus libros viejos y sus ordenadores porque no tiene un hogar.
Porque, aunque ya no va a negar que quiere a ese hombre fascinante que es Dani Kingsley, no puede evitar el terror frío que le hiela los huesos de solo pensar en intentar hacerlo feliz. ¿Cómo, si ni siquiera él lo es? ¿Cómo, si Taylor es un peso muerto a su espalda capaz de hundirlo hasta lo más profundo? Lo quiere, pero no lo merece, pero lo quiere, pero no lo merece. El bucle infinito del que no logra salir.

Y por el otro tenemos a Dani. Oh, Dani. Dani es un personaje muy muy interesante, fascinante, increíble. Así, casi sin darme cuenta, me ha enamorado y se ha convertido en uno de mis personajes favoritos de la vida. Esa búsqueda de identidad, de querer entenderse, de reconciliar esas dos partes que en realidad forman un todo, que lo hacen ser él…
Mira la pared de un blanco sucio, la foto del Dani de siete años vestido de niña que aún no había descubierto el miedo o la vergüenza.
Y aunque en 2025 no debería tener que ser así, de valientes, las autoras me lo han parecido por protagonizar una novela con un personaje como él, un hombre bisexual al que le gusta vestirse con ropa que la sociedad dictamina que es de mujer. Está tan bien tratado, tan bien llevado, cómo se explica, cómo entiendes al propio Dani, lo bello que es por fuera pero sobre todo por dentro, que se me estruja el corazón.
—Eres este hombre precioso que puede llevar ropa elegante y varonil. Y eres este hombre precioso que, debajo de todo eso, puede llevar bragas rojas y sentir excitación por hacerlo.
Así que tenemos a dos personajes extraordinarios que se sienten solos y perdidos, cada uno por motivos bien distintos, hasta que Dani le ofrece a Taylor un lugar donde vivir, la única casa en la que se ha sentido seguro, y este acepta. Y su relación, que comienza por las malas, va creciendo: desde una atracción sexual que los lleva a intimar físicamente antes de permitirse dejarse ver ante el otro hasta la amistad que poquito a poco, sin darse cuenta ninguno de los dos, se solidifica.
—Te estaba pidiendo que fuéramos amigos. Ya sabes, dos personas que se tienen la una a la otra, que confían, se respetan y se tienen cariño. Alguien a quien acudir, para lo bueno y lo malo. Alguien con quien contar. Familia. Eso es la amistad.
—Sé lo que es la amistad.
—¿Cuántos amigos tienes?
—Contigo, dos.
A Dani se le llena el pecho de esperanza. ¿Es eso lo que siente? ¿Esperanza? Sí, puede ser. O quizá es algo mucho más que esperanza. Más, más, más.
Y aun con todo lo que ambos cargan a sus espaldas o, mejor dicho, precisamente por lo que los dos llevan consigo se entienden tan bien, se ven, se apoyan. Se convierten en hogar (y si escribes sobre eso, sobre las personas que se convierten en hogar para otras, a mí ya me ganas para siempre). Dani ve a Taylor incluso en sus peores momentos, cuando se esconde del mundo durante días. Y Taylor ve a Dani, no a Danielle o Daniel, sino a todo él: D-a-n-i, incluso cuando él mismo se siente de mentira. Pero:
Tú no eres mentira. Nunca he conocido a nadie que sea tan real como tú.
Pienso en ellos a menudo, en su historia de amistad y amor, y también en ellos por separado, y me vuelvo a emocionar y me urge la necesidad de releer el libro y regresar a esa casa llena de los libros viejos de Taylor, las fotos hechas por Dani y el gran espejo en el que ambos se ven reflejados: «Me gusta lo que soy ahora, pero me gusta más lo que soy contigo».

¡Qué pedazo de reseña! Me he emocionado mucho recordando su historia y todo lo que me hicieron sentir a través de tus palabras. 🥹 Los quiero mucho. Es un libro maravilloso.
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Muchísimas gracias, Lu :___) Siempre que me gusta tanto un libro tengo miedo de no hacerle justicia con la reseña o no saber expresar bien lo que me ha hecho sentir, pero siempre intento que sea especial. Como dices, es un libro maravilloso. ❤️🩹
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