Reseña «Oskar y yo. Lo más importante», de Maria Parr

A mi padre no se le pueden explicar estas cosas. En realidad, no se le pueden explicar a nadie. Nadie entiende lo difícil que es ser infantil cuando todos los demás han dejado de serlo. Yo todavía hablo con mis juguetes, comparto cuarto con mi hermano pequeño y me encantan los juegos, los dibujos animados y los peluches de clase. Y lo peor, lo peor de todo, es que no consigo enterarme de qué es ridículo y qué es chulo. Por eso hablo mucho menos en el colegio que en casa, así no meto la pata.

Título: Oskar y yo. Lo más importante
Título original: Oskar og eg – Alle tinga vi har
Autora: Maria Parr
Traductora: Cristina Gómez-Baggethun
Año de publicación: 2026
Editorial: Nórdica Libros
Género: infantil, juvenil
Tags: pueblito, infancia, muerte y duelo
Número de páginas: 224
Inicio: «En nuestro pueblo, al final de una cuesta, hay una casa roja y grande. Está un poco vieja y descuidada porque a mis padres no se les da muy bien eso de arreglar y mantener las cosas, pero está pegada al bosque y, por la noche, sale de las ventanas una acogedora luz amarilla».

¡Qué libro tan tierno, precioso y divertido!

Cada capítulo cuenta una breve anécdota en la vida de Ida, la prota y narradora, de nueve años, junto a su hermano Oskar, de seis; sus padres, y sus amigos, Naia-Maj y Arvid: una tarde de spa con un peluche, la celebración de la democracia en Noruega (donde transcurre la historia) o una semana de vacaciones con sus abuelos.

La lectura es muy entrañable, con momentos divertidos, pero también inteligente y bien narrada, con pequeños mensajes de esos que no te vienen dados de manera directa, sino en el trasfondo de la historia.

Este año iban a comprarme hasta un estuche nuevo y eso es como empezar un capítulo nuevo porque con lápices de colores nuevos y superafilados, tengo la sensación de que todo es posible.

La preciosa cubierta e ilustraciones interiores son de Zuzanna Celej

Destinado, en principio, a un público infantil-juvenil, yo me lo he leído a mis treinta y nueve años y me ha encantado. Y es que, a través de Ida, se tratan temas y miedos universales como la muerte («¿Cómo puede alguien existir y, de pronto, ya no existir más?»), la pérdida y el duelo, el hacerse mayor o la importancia que le damos a lo que los demás piensan sobre nosotros.

También habla con la naturalidad que merece de los tíos de la niña, un matrimonio homosexual, y esto, en un libro para críos a partir de ocho años, es un gran acierto y algo que he valorado mucho (aunque, al mismo tiempo, el tema de la pérdida y el duelo esté directamente relacionado con ellos y la situación dé bastante pena).

👉 Al igual que otros libros del género como La lección de August, Melissa o La evolución de Calpurnia Tate (tres de mis libros favoritísimos de la vida), Oskar y yo es una historia tan bonita (y necesaria) que da igual la edad que tengas para disfrutarla.

Publicado por Cintia Fernández

Leo, escribo, corrijo. Y vuelta a empezar.

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