Y es que la risa no es una mera onomatopeya, sino una experiencia que va más allá del plano sonoro. Mi consejo es olvidarnos del «Jajaja», a no ser que los personajes estén escribiéndose por mensaje, ya que empobrece la narración. Son mejores opciones las fórmulas que introducimos en las acotaciones de los diálogos, en la propia narración, como «Se rio», «dijo riéndose», «añadió con una risilla» o lo que más te apetezca.
Archivo del autor: Cintia Fernández
Reseña «Acordes rotos», de Hendelie
Sigo en Londres, sigo en Portland, en el estudio de grabación, en el estadio de los Millwall, en los conciertos multitudinarios, en el despacho de Taylor, en los pubs de la ciudad, en la casa de la madre de Jay. Sigo en los noventa y en 2018. Sigo con Jay, con Tristan, con Luke, con Noah. Sobre todo con Jay y con Tristan.
Reseña «Aunque me vaya», de Fátima Embark
Esta historia va de hermanos, de duelo, de familia, de adicciones, de sexualidad, de encontrarse a uno mismo, de paternidad, de salud mental, de dejarlo todo y volver a empezar, de canciones de Taylor Swift, de perder y encontrar al amor de tu vida, de Lara, de Adam, de Lumi, de Kivi, de Kalevi, de Donal. Va de todo esto y muchísimo más.
Reseña «Donde tú estés», de Fátima Embark y Virginia Cavanillas
Leer a Fátima Embark y Virginia Cavanillas es apuesta ganadora; ya lo tengo clarísimo. La serie Soul Finder, a la que pertenece este libro, además, es zona segura, lectura confort, casa. Y el primero («Solo hasta Navidad») y el tercero («Seis gatos, dos perros y tú») me gustaron, sí, pero este es mi favorito, sin duda por el personaje de Ryder y la dinámica con James.
Reseña «Hijos de la Luna», de Alejandro Monreal
Las primeras páginas de «Hijos de la Luna» son un cuento idílico: tenemos una ambientación casi mágica, un bosque, el tonteo del prota (Brun) con otro chaval del pueblo, sus juegos en el río, todo eso que Brun siente al estar o pensar en aquel chico y que no acaba de ubicar…
