Los últimos meses de 2022 fueron algo reguleros en cuanto a lecturas, pero 2023, visto lo visto, lo he empezado con ganas y he leído un total de siete libros durante el primer mes. Con tanto donde elegir, ha habido de todo, claro, en cuanto a géneros pero también en cuanto a valoraciones.
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Reseña «Al final mueren los dos», de Adam Silvera
La primera frase del libro e incluso el mismísimo título te dicen lo que va a ocurrir, no hay trampa ni cartón, pero qué poco preparada estaba cuando llegué a ese final. Ostras, qué llorera. A ver, confesión: tardé un poquito en conectar con la historia y estuve a punto de abandonarla, sobre todo por la traducción (a medias entre el español de España y el de Latinoamérica, que da como resultado una narración a veces raruna), pero una vez me acostumbré, estuve dentrísimo.
Lecturas de diciembre: duelos, decepciones y marcianos
Después del parón lector de noviembre, mes en el que leí un total de NINGÚN libro, llegó diciembre y, poco a poco, retomé el ritmo. No es que me haya pasado como en 2021, cuando el ultimísimo libro que leí («El camino», de Miguel Delibes) se convirtió en mi favorito del año, ninguna de las tres se ha colado en mi top 5 de 2022, ni siquiera en mi top 10 mental, pero han sido lecturas entretenidas.
Reseña «El mapa de los anhelos», de Alice Kellen
Estoy casi segura de que, de haberlo leído en una época más lectora, mi valoración sería más alta, mi opinión, otra. Porque «El mapa de los anhelos» me ha gustado, pero no me ha encantado, aunque tenga todo el potencial para ello. No he logrado engancharme, conectar con los personajes ni tener ese gusanillo de querer leer para saber qué va a pasar a continuación. Eso sí, es una delicia cómo está escrito.
Lecturas de octubre: patinaje, brujas, hockey y Nueva York
Octubre ha ido, en cuanto a lecturas, más o menos bien: he leído cinco libros, pero solo uno de ellos no me ha gustado nada (spoiler: Carol). Por suerte, otros tres, mucho. Además, los protagonistas de cuatro de los cinco libros pertenecen al colectivo LGBT+, cosa que aplaudo y que me pone muy contenta.
