A veces, Instagram, los libros y la vida te proporcionan la oportunidad de conocer a personas talentosas, interesantes y, sobre todo, buenas, de esas que quieres tener cerca. Una de ellas es Lola Z Navarro (Girona, 1971), autora de cuatro novelas LGTB autopublicadas; la última, Siempre elegiré respirarte, cuyos protagonistas, David y Aitor, viven una relación muy intensa y pasional.
He tenido la gran suerte de charlar con Lola sobre qué le gusta escribir, cómo se organiza, cuáles son las ventajas de autopublicar o sus próximos proyectos, entre otras muchas cosas relacionadas con las temáticas que más me gustan: libros, escritura e ideas.
1. Publicaste tu primera novela, A donde el viento del sur nos lleve, en 2024, y después has publicado tres más, Besos de sal (2025), A donde la Navidad del sur nos lleve (2025) y Siempre elegiré respirarte (2026). ¡Cuatro libros en dos años! ¿De dónde te surgen las ideas?, ¿en qué te inspiras?
Primero de todo, darte las gracias por la entrevista y por esta charla, ¡un placer! En cuanto a tu pregunta, pues decir que las ideas surgen de donde menos te lo esperas. Puede ser durante una conversación casual (ya empiezo a avisar a mis amigos que cualquier cosa que digan puede ser usada en mi beneficio), una experiencia vital o una noticia de periódico, por ejemplo.
A donde el viento del sur nos lleve parte de un hotel que aún está a la venta en el pueblo de mi familia, Baza, y que yo siempre había fantaseado con darle vida. Y así, entre ese deseo y recuerdos de mi infancia, se fue desenrollando el hilo. O Besos de sal surgió después de la conversación con un amigo.
A veces ocurre que hay personajes que piden paso y su historia, simplemente, surge. O te la exigen.
2. Tu última novela es Siempre elegiré respirarte, cuyos protagonistas (David y Aitor) aparecen como secundarios en Besos de sal. ¿Tenías claro desde el principio que sería más de un libro?
La verdad es que no. En realidad, Besos de sal fue la primera novela que empecé a escribir y ya me parecía increíble acabarla, así que, en principio no lo planteé como una serie. Pero apareció David y me conquistó. Así que supe que tenía que darle su historia (al igual que a más personajes que decidieron ellos solitos). Entonces apareció Aitor, con toda su jeta y desparpajo, quien vino a complicarle la vida a David (y a mí).
3. ¿Qué podemos encontrar en Siempre elegiré respirarte?
Es una historia de amor intensa y muy pasional, entre dos hombres maduros que no pueden ser más diferentes. Tienen una edad, sus bonitos cuarenta años, y experiencia de la vida. Están de ida y vuelta de todo. Ahora saben lo que quieren y lo que no. Aunque parecen muy seguros de ellos mismos, a medida que avanza la novela se van despojando de capas, desnudándose, hasta que nos encontramos a dos hombres con sus heridas, sus miedos e inseguridades.
4. Si tuvieses que resumir tus cuatro novelas en una frase para cada una, ¿cuáles serían?
A donde el viento del sur nos lleve: Una novela de nuevos principios y secretos familiares que desafían el paso del tiempo.
Besos de sal: Aldo y Héctor, dos amigos, se reencuentran cuando sus vidas ya no son las mismas, y sus sentimientos tampoco.
A donde la Navidad del sur nos lleve: Dos parejas que en Navidad descubren el valor de elegir su propia felicidad.
Siempre elegiré respirarte: David y Aitor, tras un encuentro ocasional, viven una historia de amor madura e intensa.
5. De todas ellas, ¿tienes alguna preferida?
Eso es como decirle a una madre qué hijo es su preferido, seguro que me entiendes. Para mí, todas tienen algo especial. A donde el viento del sur nos lleve fue la primera en publicarse y, solo por eso, siempre ocupará un lugar preferente en mi corazón. Además, entre sus páginas se esconde una historia que merece ser descubierta. Besos de sal es el ejemplo de mi tesón, fue la primera que empecé a escribir, pero no fue un camino de rosas, se convirtió en un aprendizaje brutal; con ella me reafirmé como autora. A donde la Navidad del sur nos lleve ha sido un capricho. La escribí por el gusto de hacerlo y porque el viento del sur tira. Y con Siempre elegiré respirarte, la escribí tan relajada que, simplemente, me dejé llevar; eso también es un aprendizaje, el que te enseñan tus propios personajes.

6. ¿Qué elementos y temas te gusta tratar en tus historias? ¿Tienes alguno que sea imprescindible?
Para mí es imprescindible que los conflictos sean adultos, porque en general mis personajes suelen ser personas maduras. Por lo tanto, el lector debe saber lo que se va a encontrar. Y, en segundo lugar, el elemento diverso. Y cuando me refiero a diversidad, no es únicamente sexual, sino que quiero explorar otras diversidades: físicas, mentales… En todo caso, darles voz a personas a quienes no siempre se la dan.
Por lo demás, me gustan mucho las historias de segundas oportunidades y de superación personal.
7. ¿Planificas o te dejas llevar?
Planifico, siempre. Antes de empezar a escribir sé lo que quiero contar y cómo. Pero, una vez me pongo con la historia, puede pasar cualquier cosa: un personaje, o varios, que decide ir por su cuenta (a veces son un poco cabroncetes…), o acciones inesperadas que te obligan a reconducir la novela.
8. ¿Cuál es tu proceso de organización y escritura a la hora de empezar una nueva novela? ¿Reescribes mucho o dejas bastante pulido el primer borrador?
Antes de meterme de lleno en la escritura, tengo una sinopsis breve como premisa y después desarrollo un argumento completo. Confecciono las fichas de personaje, que no son inamovibles; no es la primera vez que a medida que avanza la novela tengo que revisarlas.
También, según la trama, tengo que hacer un trabajo de documentación y procuro tenerlo hecho antes de empezar, aunque alguna vez lo he tenido que hacer sobre la marcha…, imprevistos varios.
A priori, tengo claros los cambios de rumbo, el arco de transformación de los personajes y preparo una escaleta por escenas. Trabajo con la Whiteboard (pizarra en blanco) de Microsoft mediante un sistema de pósits. Con los elementos básicos de la escena (quién, qué y dónde). Este sistema me permite mucha flexibilidad.
En A donde el viento de sur nos lleve hice una escaleta previa que seguí al dedillo. En cambio, en Siempre elegiré respirarte, a un cuarto de la novela se quedó inservible y tuve que replanificarla dejando solo los puntos básicos de la estructura, y el resto fluyó.
En cuando a la reescritura, depende. Por ejemplo, Besos de Sal es una reescritura completa: a la tercera fue la vencida. En cambio, los borradores de las otras tres apenas han sufrido cambios, los necesarios para afinar la historia. Cada novela es diferente y eso está genial.
9. ¿Tienes una rutina de escritura?
Procuro tenerla y soy bastante disciplinada. Si mis turnos laborales me lo permiten, cuando estoy de lleno en la escritura de la novela lo hago cada día, de lunes a domingo, de 6 a 8 de la mañana o de 4 a 6 de la tarde (son horas orientativas). Siempre con un café y me gusta ambientarme con velas aromáticas. En mi escritorio y sin música. A veces le doy a las chucherías… Me cuesta escribir en cualquier sitio, así que fuera de casa lo que suelo hacer es revisar, por ejemplo.
10. ¿Qué consejos le darías a alguien que quiere escribir su primera novela?
Que no tenga prisa, la mime y la disfrute. También depende de cuál sea su objetivo. Si el suyo es publicar, decirle que escribir es una carrera de fondo y, sobre todo, un compromiso consigo mismo y con su novela. Pero también es importante no agobiarse y disfrutar del proceso. Así que no hay que obsesionarse y dejar que la escritura fluya. Como las ideas.
Si no tiene claro cómo estructurar una novela o trabajar los personajes con profundidad, recomiendo formarse. Yo empecé bastante perdida y tomé decisiones al respecto y que resultaron ser las mejores.
Contar con betas de confianza es importante. Aun así, en una primera novela, recomiendo una lectura profesional.
Por supuesto, si la idea es autopublicar, jamás renunciar a una corrección ortotipográfica y de estilo (y tú sabes bien lo importante que es). Rodearse de buenos profesionales (corrector, portadista, maquetador…) es vital.

11. ¿Cuál es tu experiencia con la autopublicación?
Muy buena. Me permite total libertad de decisión y trabajar a mi ritmo, sin presiones. Pero también es más trabajo; al final te conviertes en tu propia editorial y eso conlleva una responsabilidad: debes buscar a los profesionales adecuados, decirles lo que quieres y lo que no, trabajarte tu propio calendario editorial, dedicarle horas al marketing y un largo etcétera.
Siempre digo que eres algo así como la mujer orquesta. Pero, cuando veo el resultado, me siento muy orgullosa.
Después, tu trabajo queda en manos de los lectores y deja de ser tuyo.
12. Al escribir, los personajes se llevan un poquito del autor. ¿Con cuál de los que has creado te identificas más? ¿A quién le tienes especial cariño?
Ufff…, difícil. Es cierto, todos los personajes se llevan algo de ti. Por ejemplo, me identifico mucho con Patricia, de A donde el viento del sur nos lleve, su carácter discreto, sus objetivos, sus imperfecciones…
Todos mis personajes me han dado lecciones de valor. Pero, sin duda, el que ha supuesto un reto de los grandes ha sido Aitor, de Siempre elegiré respirarte. Su forma de mirar el mundo, de autoprotegerse, sus diálogos a caballo entre el humor, la sátira y la pasión, me han obligado a esforzarme y a ir más allá. Ha sido un aprendizaje que, pienso, me ha ayudado a evolucionar como escritora.
13. Y si pudieras tener una conversación con alguno de ellos, ¿a quién elegirías y cuál sería la primera pregunta que le harías?
Me gustaría tener una conversación con Àlex, de A donde la Navidad del sur nos lleve. Es uno de aquellos personajes cultos, elegantes y sinceros, que te asegura una conversación pausada y rica en matices. Y la primera pregunta que le haría es, dado que es es escritor:
¿Las historias las eliges o te eligen?
Con este personaje me fascinaría conversar sobre literatura y el oficio de escribir.
14. ¿Qué proyectos literarios tienes en marcha?
Muchos. Ahora mismo tengo la mente en plena ebullición. Pero el más inmediato está a punto de ver la luz, en junio, para el mes de la diversidad. Es una novela contemporánea y diversa (lésbica), que tenía guardada en el cajón desde hace dos años, a la que le he hecho una revisión. De hecho, casi se ha reescrito (la escritora de entonces no es la misma que la de hoy día) y no puedo estar más feliz con el resultado. Es una historia muy emocional y en ella hay mucho de mí. Siempre digo que, hasta ahora, mis novelas son de proximidad, de entornos cercanos y reconocibles. Esta es de kilómetro cero. Ahí lo dejo. Y después voy a meterme de lleno en la tercera entrega de la serie Hoy y siempre; otra historia que es un reto que me tiene completamente motivada. Y es que Alba… va a dar mucho de qué hablar.
15. Para terminar, recomiéndame:
Un libro: El faro de Alejandría, una novela histórica de Gillian Bradshaw
Un autor(a): Jane Austen
Una serie: El Ministerio del Tiempo
Una película: El club de los poetas muertos
Una canción: Moon river (la versión de Audrey Hepburn)
Un lugar: Girona, toda la provincia.
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